Los miembros de la familia son los primeros maestros de los niños y tienen un poderoso efecto en los primeros años de su desarrollo. Las investigaciones han identificado las múltiples ventajas de la participación familiar en la educación de los niños e indican que esta participación tiene mayor impacto si comienza en las primeras etapas de la vida del niño. De hecho, el estudio sobre un programa pre-kindergarten de Georgia descubrió que los niños cuyos padres participaban activamente en el programa sacaron calificaciones más altas en todas las evaluaciones. Además de afectar directamente el aprendizaje de los niños, la dedicación de la familia les demuestra a los niños el valor del papel de sus padres en su educación y desarrolla un sentido de colaboración en el proceso educativo que puede durar toda la vida escolar del niño.
La participación de la familia debe ser percibida como una asociación, donde los programas se esfuerzan por crear un ambiente acogedor para los padres de familia y éstos, a su vez, participan de diversas maneras. Los programas y los maestros deben considerar factores como el tiempo, el transporte, la fluidez lingüística, las costumbres y actitudes culturales, el miedo o la desconfianza hacia los sistemas gubernamentales, la conciencia de sus derechos jurídicos y las experiencias previas que hayan tenido con programas educativos al desarrollar estrategias para estimular el interés de los padres. Reconocer, respetar y tomar en cuenta la gama de experiencias, orígenes, niveles de educación, situación económica, estructuras y circunstancias familiares puede ofrecer beneficios a los padres y a otros miembros de la familia, así como a los niños. Puede proporcionar oportunidades de establecer relaciones con otros padres de familia, estimular a los padres a avanzar en su propia educación y a mejorar el sentido de los padres de su propio valor. La participación de la familia es más relevante cuando es flexible, sensible e inclusiva.
Desarrollar estrategias apropiadas de participación familiar para las familias de los estudiantes del idioma inglés significa estructurar programas para reflejar la comunidad y satisfacer las demandas lingüísticas y culturales de las familias. Es posible que en algunas familias ciertos miembros de la familia extensa o amigos compartan la responsabilidad y la autoridad de criar al niño. Por eso, los programas de participación de los padres deben reflejar y respetar las estructuras intergeneracionales y extendidas de estas familias.
Hay muchas pequeñas medidas que usted puede tomar para lograr la participación de las familias y asegurarse de que estén conscientes de la importancia que tienen sus opiniones. Tenga formularios de registro para votar en la oficina de la escuela, así como información sobre otros importantes servicios sociales. Use los boletines y la correspondencia de su programa para anunciar audiencias comunitarias, difundir información sobre investigaciones relacionadas con la educación temprana y para invitar a las familias a eventos locales o reuniones recreativas. Lo más importante es recordar que los primeros años no son solamente la mejor época para acercarse a los niños, también son el mejor momento para lograr la participación activa de los padres de familia y otros parientes.